Abierto por primera vez en 1964, este establecimiento cuenta con una particular y única decoración en la que destacan por encima de todos los elementos taurinos. Todos ellos están colocados al detalle para envolverte en la atmósfera propia de esta tradición secular andaluza. Nada más entrar sentirás la emoción que siente cualquier aficionado de toda la vida. Asimismo, alberga un museo taurino con más de 200 fotografías. Gracias a su esfuerzo y perseverancia se ha labrado un nombre y es una de las ofertas gastronómicas más atractivas de la Costa del Sol.